Torcuato mató al Marqués, antiguo marido
de Laura, su actual esposa. Le cuenta a su amigo Anselmo, que es el único que
sabe que lo mató, que tiene pensado contarle a Laura la verdad y huir pues se
siente culpable por haber engañado a Laura, aunque tiene miedo de que esta no
le perdone y de defraudar a Don Simón, padre de Laura.
Anselmo le cuenta que Juanito, criado
del difunto Marqués, está en las cárceles de Segovia “Desde que de orden del
Rey vino a continuar la causa el alcalde don Justo de Lara”.
Torcuato está raro todo el día. Les dice
a Laura y don Simón que ha de ir a Madrid para recoger unos dineros que le dejó
en herencia su tía al morir. Habla con Don Justo, juez.
Juanito dice que quien mató a su amo fue
Anselmo, por lo que le encarcelan, ya que este no quiere confesar quien fue en
realidad.
Al enterarse se lo confiesa a Laura y va a la
cárcel a confesárselo al escribano. Sueltan a Anselmo y encarcelan a Torcuato.
Don Simón opina que debería estar en la cárcel por haber aceptado el desafío,
tal y como dicta la ley. Doña Laura está desconsolada. Don Justo decide hacer
todo lo que pueda por él ya que le considera honrado. Torcuato se había criado
solo con su madre, ya que su padre tuvo que irse en un viaje antes de que él
naciese y su madre tenía pensado al volver decirle que era su hijo y así
restablecer el honor de Torcuato dándole un nombre pero la madre murió antes de
que esto pasase y Torcuato no sabía quién era su padre. Se descubre que don
Justo es en realidad el padre de Torcuato. Don Justo manda a Anselmo a “tirar
de influencias” para salvar a Torcuato. Justo cuando van a ejecutar a Torcuato,
aparece Anselmo con el indulto del rey y se salva.
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